El agua es una molécula simple, se produce cuando un par de átomos de hidrógeno y uno de oxígeno quedan atrapados juntos. Pero en esta simpleza, que hace la vida posible, se esconde una química muy compleja que hace posible una unión improbable. “El hidrógeno es el elemento químico más simple”, explica el físico de partículas y presentador de la BBC Brian Cox. “Su átomo consiste en un solo protón, llamado el núcleo atómico, que está rodeado de un solo electrón”, apuntó.
Por su parte, el oxígeno tiene un núcleo de ocho protones y ocho neutrones rodeados de ocho electrones. Comparados con otros átomos, ambos núcleos son extremadamente pequeños.
Para tener una idea, Cox explica que si el núcleo de un átomo fuera del tamaño de una miga de pan, los electrones estarían a cientos de metros de distancia. Esto quiere decir que entre el núcleo y el electrón hay mucho espacio.
“La forma en que se combinan los elementos está completamente determinada por la forma en que los electrones se ordenan alrededor del núcleo, y esto ocurre bajo las leyes fundamentales de la naturaleza que describen cómo el Universo está construido”, agrega. Es muy sencillo, un núcleo de oxígeno tiene suficiente espacio a su alrededor para tener 10 electrones. Pero apenas tiene ocho. Esto significa que los átomos de hidrógeno pueden flotar y compartir su electrón con el oxígeno.
Lo que hace que el átomo de oxígeno llene todos sus espacios de electrones y que los de hidrógeno también estén a su máxima capacidad. Y esto es lo que forma el H2O: dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno.
“Todos quedan felices y lo que queda es una molécula de agua, que tiene propiedades radicalmente distintas a los elementos por separado”, se indicó. El oxígeno por sí sólo es un gas incoloro e inodoro. El hidrógeno por sí sólo es un gas incoloro e inodoro.
Lo realmente asombroso es que si se los pone juntos para que compartan sus electrones, se obtienes agua, una de las sustancian más complejas que se conozca del Universo.
El agua es esencial para el funcionamiento de los seres humanos, la biodiversidad, el medio ambiente y todos los elementos vivos del planeta.
La importancia del agua
La importancia del agua para el ser humano es evidente, al punto que casi alcanza las dos terceras partes del cuerpo. Está presente en los tejidos corporales y en los órganos vitales. Sin beber agua no podríamos sobrevivir más allá de tres o cuatro días.
El ciclo hidrológico es de gran importancia para los ecosistemas naturales y la regulación del clima. Aunque el total del agua presente es relativamente constante, no lo es su disponibilidad. De ahí la necesidad de tener clara la importancia del agua para llevar a cabo una gestión adecuada y sostenible de su consumo que evite el agotamiento de este recurso y el estrés hídrico.
La importancia del agua para las especies vegetales que componen el medio natural es tal que un cuerpo vegetal está compuesto de ella en un 70/90 por ciento. La mayor parte del agua que absorben las plantas se pierde a través de la transpiración y usan tan solo cerca del 1por ciento para sus procesos bioquímicos. Pero sin agua, el mundo vegetal estaría expuesto a la extinción; y el planeta, a la sequía.
