Reforma del Banco Central: Milei reafirmó que su prioridad es combatir la inflación y envió una señal a los mercados

La inflación sigue siendo una prioridad absoluta para el Gobierno. Así lo reafirmó Javier Milei al presentar los cambios que propone para la Carta Orgánica del Banco Central. Como ya había adelantado el propio Presidente a través de artículos periodísticos, el corazón de la reforma que se propone pasa por restringir la emisión monetaria para financiar al Tesoro.

En su mensaje por cadena nacional, las críticas hicieron hincapié en como la “alta política” se financió a través del “impuesto inflacionario” en las últimas décadas. Puntualmente se dará marcha atrás con las modificaciones del 2012, que flexibilizaron sustancialmente las posibilidades de financiar déficit fiscal a través de la figura de “adelantos transitorios”.

Milei insistió con su mensaje ortodoxo: “La inflación es en todo momento y en todo lugar un fenómeno monetario”. Bajo esta mirada, el objetivo de la política monetaria es que la oferta de dinero se equipare con la demanda como principal herramienta para combatirla.

Con esta reforma, el Gobierno ratifica que la baja de la inflación se encuentra casi por encima de cualquier otro objetivo. La declaración llega en un momento en el que crecen las críticas por las dificultades de algunos sectores para crecer. El mensaje de algunos sectores empresarios y académicos es que es preferible postergar el combate contra la inflación para impulsar la reactivación.

En la misma línea, la reforma establecerá un único objetivo para el Central: preservar el valor de la moneda, modificando el artículo 3 que establece muchos otros, incluyendo “la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”.

Al mismo tiempo, se prohibirá la monetización de las ganancias que obtenga el Central por el impacto de la suba del tipo de cambio sobre las reservas. Estas utilidades quedarán dentro de la institución como revalúo técnico.

Por lo tanto, la única fuente de emisión que quedaría reservada para el Central es a través de la compra de dólares. En este caso, la expansión de dinero estaría siempre respaldada por activos en moneda dura.

Durante la campaña electoral de 2023, Milei prometía cerrar el Banco Central. Si bien ahora no lo hizo, en cambio optó por acotar su margen de maniobra, en particular en lo que respecto a la emisión de dinero.

Otro aspecto clave es prohibir las Letras Intransferibles, que es la herramienta que utilizó Cristina Kirchner en 2010 para quedarse con las reservas de la entidad. De esta forma, busca blindar a la entidad ante posibles futuros “manotazos”.

Los cambios además buscan dotar de más autonomía a la institución, a través de una mayor estabilidad en el cargo para su directorio y dificultando su remoción.

En todos los casos son señales que también apuntan a los mercados, reduciendo los riesgos de un cambio en el signo político de Gobierno. Si esta reforma se aprueba, la próxima administración (cualquiera sea su signo político) tendrá mucho menos margen para apelar a la emisión monetaria o utilizar las reservas acumuladas.

La modificación de la Carta Orgánica forma parte de un paquete de reformas económicas más amplio impulsado por el Gobierno. Milei vinculó esta iniciativa con el equilibrio fiscal, la desregulación económica y la apertura de los mercados, sosteniendo que todas ellas buscan reducir la inflación de manera permanente y generar mayor previsibilidad para las inversiones, indicó Infobae.