Argentina marca un récord histórico en producción y exportación de yerba mate

País matero, si los hay. Tierra del tango, de las medialunas, del asado, y de esta entrañable bebida caliente que se transformó en un ritual que define la identidad argentina. Cada día, millones de personas ceban mates para compartir una charla, concentrarse en el trabajo o disfrutar de un momento de calma. Pero este 2024, el mate reafirmó su lugar en los hogares: con 968 millones de kilos de hoja verde procesada entre enero y noviembre, alcanzó un récord histórico que posiciona al país como el indiscutible líder mundial en su producción. Aunque las ventas internas bajaron a 238 millones de kilos, un 16 por ciento menos que en 2023, el mate argentino cruzó fronteras como nunca antes. Con 41,2 millones de kilos exportados, conquistó mercados internacionales y reafirmó su calidad como una joya nacional.

Misiones y Corrientes, los motores de esta industria, aportaron el grueso de la producción, con la zona Centro liderando el procesamiento y representando más del 33 por ciento del total nacional. Este hito no solo demuestra la fuerza de la yerba mate como símbolo cultural, sino también su relevancia como motor económico en las economías regionales.

¿Cómo consumimos el mate?

Dulce, amargo, con leche, con miel…los argentinos consumen, en promedio, más de 6 kilos de yerba mate por persona por año. Es un hábito tan cotidiano como diverso y cada uno tiene su propio ritual: según los datos de mercado, los envases de medio kilo son los favoritos de los consumidores, representando más del 57 por ciento de las ventas, seguidos por los paquetes de un kilo, con casi un 37 por ciento. Los envases de ¼ kilo y 2 kilos tienen menor participación, pero reflejan las diferentes necesidades de los consumidores, desde hogares pequeños hasta los más materos.

De la planta al mate: el camino de la yerba

El proceso de producción de la yerba mate es tan meticuloso como fascinante. Todo comienza en los campos de Misiones y Corrientes, donde los tareferos cosechan hojas manualmente, seleccionándolas para garantizar su calidad.

Crece la exportación de yerba mate a diferentes mercados.

Las hojas recién cortadas pasan a los secaderos, donde se someten a un proceso de sapecado, que consiste en un secado rápido y directo para extraer el agua de las hojas y evitar su oxidación. Luego, se realiza una molienda gruesa llamada canchado, que facilita el embolsado y transporte hacia los lugares de estacionamiento.

La yerba canchada se estaciona durante un período que puede variar entre 3 y 12 meses, permitiendo que desarrolle el aroma, color y sabor característicos. Finalmente, la yerba se somete a una molienda fina, donde se logran las mezclas convenientes que determinan el perfil de cada marca, y se envasa en paquetes diseñados para mantener la calidad del producto hasta llegar a nuestras manos, indicó el sitio digital www.infobae.com/revista-chacra

Un motor económico con alcance global

No caben dudas: aunque el mate es un emblema nacional, este año reafirmó la conquista de mercados internacionales. En 2024 se exportaron los mencionados 41 millones de kilogramos de yerba mate a países como Siria, Chile, Estados Unidos y España. Estos destinos consolidan al producto como pilar clave de las exportaciones argentinas y refuerzan su relevancia en el mercado global.

Cosecha de la hoja de yerba mate.

Como todo éxito, el crecimiento de la industria yerbatera viene acompañado de desafíos. Los cambios climáticos y la necesidad de adoptar prácticas más sostenibles han llevado a los productores a innovar constantemente. Desde sistemas de riego más eficientes hasta estrategias de reforestación, el sector se esfuerza por garantizar la calidad y la sustentabilidad del producto a largo plazo.