Hace 172 Buenos Aires se separaba de la Confederación Argentina

El 11 de septiembre de 1852, hace ya 172 años, Buenos Aires resolvía separarse de la Confederación Argentina.

Tras la Batalla de Caseros del 3 de Febrero de 1852, el General Justo José de Urquiza quería organizar el país. Por ello, convocó a los Gobernadores de las provincias a San Nicolás de los Arroyos donde, el 31 de Mayo, se firmó un Acuerdo “que lo nombró Director Provisional de la Confederación Argentina”. Además, se fijó “que los gastos nacionales debían ser pagados, de forma proporcional, por todas las aduanas exteriores” y se convocó “a un Congreso Constituyente, para Agosto, en la ciudad de Santa Fe”.

Buenos Aires rechazó el acuerdo y desautorizó a su Gobernador, Vicente López y Planes, por haberlo firmado. “Los porteños no querían que su ciudad se transformase en capital del país, pero también les molestaba el rápido encumbramiento del General Urquiza, quién se les aparecía como un nuevo Don Rosas”.

López y Planes “renunció a su cargo” y fue reemplazado por el General Manuel Pinto. Y aunque el General Urquiza disolvió la Sala de Representantes Porteña para volver a colocar a Vicente López y Planes en la Gobernación de Buenos Aires, deteniendo a sus más duros opositores, “la hostilidad de la ciudad se le hizo inmanejable, hasta el punto que tuvo que asumir personalmente el Gobierno porteño”.

Luego, el 8 de septiembre, el Director Provisional de la Confederación abandonó la ciudad de Buenos Aires, para dirigirse a Santa Fe “a inaugurar el Congreso General Constituyente, dejando como Gobernador Provisional de Buenos Aires al General José Miguel Galán” quién, el 11 de septiembre, “fue depuesto por una revolución comandada por el General José María Pirán, quién restableció al General Manuel Pinto en la Gobernación y volvió a poner en funciones a la Sala de Representantes que había disuelto Urquiza”.

Enterado el entrerriano de lo que había sucedido en su ausencia, “viajó a San Nicolás de los Arroyos para reprimir la sublevación”. Sin embargo, el castigo no llegó, ya que Urquiza se dio cuenta que la revolución contaba con la adhesión de figuras importantes como Valentín Alsina, Dalmasio Vélez Sarsfield, Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento, además de un amplio apoyo popular.

Paralelamente, “la Legislatura porteña decidió desconocer lo que se resolviera en Santa Fe y ordenó el retiro de sus diputados, quienes habían sido enviados por el General Urquiza”. Además, el 30 de noviembre, nombro Gobernador Provisorio a Valentín Alsina, “quién a su vez designó como jefes militares de la provincia a antiguos federales”.

A pesar que el General Urquiza, como se expresó anteriormente, no quiso movilizarse contra la ciudad, “ésta fue sitiada por tierra por el General Don Hilario Lagos, un ex rosista ahora con el entrerriano”. La Flota de la Confederación Argentina, en tanto, que estaba al mando del norteamericano John Coe, bloqueó el puerto. “Pero después de siete meses de encierro, las tropas del General Lagos se dispersaron sin luchar y la flota se desarmó porque sus principales jefes aceptaron un soborno de parte del Gobierno porteño”. Así, “Buenos Aires vivió como Estado autónomo e independiente por casi nueve años”.

Fuentes: Prof. Damián D. Reggiardo Castro – Félix Luna. “Historia Argentina. Tomo XI: La Confederación y Buenos Aires (1852-1862)”. 1º Ed. Buenos Aires. Planeta, 2014. Págs. 20-31 – María Sáenz Quesada. “La Argentina. Historia del País y de su Gente”. 1º Ed. Buenos Aires. Sudamericana, 2012. Págs. 336-344.