Condenaron al capataz de un campo y a su cómplice por abigeato en Mercedes

Eraldo Francisco Martínez, capataz del establecimiento ganadero fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por el delito de abigeato doblemente calificado por el número de cabezas y por utilizar un medio motorizado para su transporte, en concurso real con el delito de hurto simple. En tanto que Rolando David Galeano fue condenado a dos años de prisión por encubrimiento imprudente de abigeato.

Eraldo Francisco Martínez y Rolando David Galeano fueron enjuiciados por el delito de abigeato triplemente calificado por el número de cabezas por utilizar un medio motorizado para su transporte, por ser personas que se dedican al cuidado de ganado y por la participación de tres personas además de hurto campestre. El tercero en tanto, es Gustavo Ramón Galeano imputado de abigeato doblemente agravado, hurto campestre y encubrimiento por adquisición de elementos provenientes de un ilícito.

El hecho sucedió el 19 de abril de 2023 en el campo «Chesi Rhoga» de la quinta sección de Mercedes, donde Martínez era el capataz. Allí los tres se apoderaron de cinco terneras sin marcas y 15 bolsas de alimento balanceado y los trasladaron en una camioneta Chevrolet S10 con un trailler. Pero en el ingreso a la piedra de «Ita Pucú» sobre ruta 123, el control camionero N°2 frustró su plan criminal y fueron detenidos.

El fiscal Cabral consideró probados los delitos con base en la denuncia hecha por los damnificados el día del robo, en las actuaciones del PRIAR, los testimonios de un sargento de la Policía de Corrientes, una pericia del médico veterinario Federico Lottero y el relato de un testigo presencial que dio aviso al propietario de los animales.

Se trató de una persona que hace más de 30 años trabaja en la estancia y vio el ingreso y los movimientos extraños de las tres personas y hasta las fotografió.

Dijo en su fallo el juez Ríos: se determinó cual ha sido el rol de cada uno de los imputados en la ejecución del apoderamiento se atribuye a uno (Martínez) ya que necesariamente debió realizar una logística para sustraer la cantidad de semovientes Martínez encargó a su sobrino que se comunique con D. Galeano para que adquiera los animales y el alimento balanceado.

En esa línea de razonamiento el magistrado entendió que Galeano se encargó de lograr el negocio al usar su propio vehículo para el transporte, pero no tomó los recaudos necesarios para determinar la procedencia de los bovinos.

Fuente: Minuto Mercedes