Tras confirmarse casos de gripe aviar, 13 mil aves fueron sacrificadas en una granja entrerriana

La gripe aviar es una patología que preocupa a productores no solamente de la provincia de Entre Ríos, sino también de gran parte del sector productivo de nuestro país, habida cuenta de las pérdida millonarias que acarrea la enfermedad para los mismos. En una finca entrerriana se detectaron casos este fin de semana, y 13 mil aves tuvieron que se sacrificadas para evitar que se propague la enfermedad.

Este lunes, en diálogo con RADIO CHAJARI, Luis Niderhaus, referente de la avicultura de la localidad entrerriana de Crespo, comentó que “nosotros representamos a través de una ONG (Organización No Gubernamental). Asimismo pertenecemos a una Cámara que agrupa a todos los productores de Crespo, y somos quienes organizamos la Fiesta de la Avicultura todos los años”.

“Tanto en la producción de pollo como en la de huevos, Entre Ríos está trabajando muy bien. Particularmente en Crespo, tenemos una planta que exporta a más de 30 países”, explicó el productor. Respecto a los casos confirmados de la Influenza Aviar en la provincia, Niderhaus dijo que “primeramente hay que llevar tranquilidad, porque todos los productores aviares no se contaminan con la enfermedad por lo que no es peligroso (…) Ni bien se detecta un caso o varios, como ocurrió el pasado viernes en la zona de Racedo, nosotros activamos un protocolo conjunto con el SeNaSa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), y allí se articula todo lo que se debe hacer mediante la participación de la Provincia, el área de Salud, etc. Este fin de semana se procedió al sacrificio de los animales enfermos, los que luego son enterrados y lo mismo ocurre con el guano y los huevos. En esta oportunidad se sacrificaron unas 13 mil aves”.

Más adelante, el entrevistado afirmó que “este lunes recibimos los resultados de los análisis de animales de un radio de unos 3 kilómetros alrededor del lugar donde se detectaron los casos, y afortunadamente dieron negativo. Hay que resaltar en este aspecto la responsabilidad del productor dueño de los animales enfermos, quien enseguida avisó lo que estaba ocurriendo y se pudo proceder”.

Más adelante, el referente avícola puntualizó que “a los animales enfermos se los nota alicaídos y se les ponen las crestas de color violeta, a la vez que tiene momentos de nerviosismo. Una vez declarada la enfermedad, el ave muere bastante rápido (…) Es difícil saber cómo se enfermaron las aves, porque primeramente se activa el protocolo y se dan los pasos correspondientes. Más adelante se sabrá cómo adquirieron la enfermedad seguramente (…) El riesgo de contagio a humanos a nivel global es muy escaso, más allá que se toman todas las medidas que corresponden para evitar inconvenientes”.

“Para una producto siempre se trata de pérdidas importantes, y no importa la cantidad de animales que tenga cada uno, porque así sean mil, diez mil ó más, todas esas aves representan el trabajo muchas veces familiar, que se lleva adelante en todas las granjas”, sentenció. Al mismo tiempo, indicó que “a partir de los resultados negativos de los hisopados realizados en la zona, ya esos productores pueden continuar comercializando sus productos. No obstante se activa un control para no dejar de estar atentos en este aspecto”.

(Imagen de portada ilustrativa)