Lula Da Silva fue electo presidente de Brasil

El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, festejó, entre lágrimas, con una multitud en la Avenida Paulista su victoria en el balojate ante el mandatario Jair Bolsonaro, en el momento de celebración más importante de la izquierda brasileña desde octubre de 2014, cuando fue reelecta Dilma Rousseff, destituida dos años después y cuya caída abrió un camino para la ultraderecha que hoy encontró un freno.

“Estoy muy feliz por la victoria, pero muy preocupado porque a partir de mañana vamos a tener que reconstruir este país”, dijo Lula entre lágrimas el domingo a la noche desde un escenario, donde levantó la mano de Rousseff, reivindicada a seis años de su destitución.

“Ya hablé con la izquierda, con la derecha, con el centro y vuelvo a hablar con la izquierda porque acá no hay derecha. No será una tarea fácil, debemos tener un gobierno para conversar con mucha gente”, sostuvo y aseguró que le debe la victoria a los nordestinos y a las mujeres.

Y resaltó que el presidente Jair Bolsonaro no lo llamó para reconocer la derrota.

El exmetalúrgico, a los 77 años, prometió también una revolución para colocar a los hijos de los pobres en la universidad y prometió una política de igualdad para las mujeres.

El presidente electo, que asumirá el 1 de enero, aseguró que quisieron “destruirlo” y matarlo políticamente, en alusión a los 580 días que fue preso por una causa amañada de la Operación Lava Jato, que fue anulada por manipulación por el supremo tribunal federal.

“No hay nada que me ablande, no hay nada que me prohíba recuperar Brasil frente al mundo, seremos protagonistas internacionales. Haberme elegido es obra de Dios y del pueblo brasileño. Prometo a ustedes que haré todo lo que pueda porque lo que me dieron exige de mi respeto y admiración a ustedes”, aseguró Lula.

La multitud gritó: “Lula guerrero, del pueblo brasileño”.

Miles de personas salieron a copar la Avenida Paulista de San Pablo, que después de mucho tiempo no fue un escenario de camisetas amarillas de Bolsonaro, sino que predominó el rojo, ese color que tanto combatió el mandatario en los debates, alertando sobre el fantasma del comunismo.

“La verdad es que derrotamos al fascismo en las urnas. Será una lucha diaria. Lula se merecía tener este regreso, realmente es un tipo que se esfuerza por los demás”, dijo a Télam Thiago Rocha, diseñador gráfico, con una cerveza en cada mano y cantando el clásico “Olé Olé Olá, Lula, Lula”.

Batucadas, escuelas de samba, trompetistas y artistas animaron la Avenida Paulista, adonde llegó la noticia de que Bolsonaro se fue a dormir a las 22.30.

Y en ese momento la multitud entonó el hit “Ta na hora de Jair embora”, un juego de palabras de una canción que juega con el nombre del presidente para decir que debe prepararse para dejar el gobierno.

El acto cerró cerca de la medianoche con Daniela Mercury cantando frente al Museo de Arte de Sao Paulo (Masp) “O canto da Cidade”, publicó El Once.