Manuel Leiva, un federal al que no se recuerda en la medida que merece

El 28 de agosto de 1879 falleció en Paraná uno de los luchadores por la organización nacional: Manuel Leiva.
Santafesino de nacimiento, se educó en Córdoba. Lucho toda su vida por las instituciones republicanas y federalistas: manifestó una larga trayectoria opositora a Juan Manuel de Rosas; fue secretario del Congreso Entrerriano, Comisionado Especial de Urquiza en 1851, constituyente en 1953, senador de la Nación, ministro de Gobierno de Urquiza, entre otras actividades relevantes. El historiador Federico Palma lo llamó “Pregonero de la organización nacional”.

En 1824 fue electo diputado provincial, pero tras participar en una conspiración para derrocar al gobernador santafesino Estanislao López, fue arrestado. Al recuperar la libertad se estableció en Paraná. Fue secretario de la Legislatura entrerriana, cuyo presidente era un joven Justo José de Urquiza, y escribió en un periódico local en defensa del federalismo y en contra de la constitución unitaria de 1826.

En septiembre de 1831, el gobernador Pedro Ferré lo nombró diputado por la provincia de Corrientes a la Comisión Representativa (convención federal) de Santa Fe, formado por la provincias federales del Litoral. Reemplazaba en ese puesto al mismo Ferré.

Cuando la Liga del Interior fue derrotada a fines de ese año, se incorporaron al congreso los representantes de las provincias del interior, y se dispusieron a organizar un país federal. Pero la presión de Rosas, gobernador de la provincia de Buenos Aires, con el argumento de organizar primero las provincias y después el país, retrasó la discusión.

Molesto por esta actitud, Manuel Leiva escribió varias cartas a los gobernadores pidiéndoles apoyo para apresurar la sanción de una constitución. La más explícita y sincera de ellas cayó en manos de Rosas, quien exigió explicaciones a Ferré por la conducta de Leiva, al que acusaba de tener “ideas anarquistas”. Pero Ferré respaldó a su enviado y recordó a Rosas que el país estaba en perfectas condiciones de iniciar la organización constitucional. La discusión fue la excusa que utilizó Rosas para retirar los representantes porteños de la convención de Santa Fe, y pronto su ejemplo fue imitado por otras provincias, desorientadas en medio de las acusaciones entre Ferré y el caudillo porteño. El congreso desapareció, retrasando la oportunidad de organizar constitucionalmente la Argentina por otros 20 años. Los porteños habían salido con la suya una vez más.

Leiva escribió en periódicos correntinos sosteniendo su postura e ideología basada en el federalismo, constitución, proteccionismo y nacionalización de los ingresos de la aduana. Esto último era algo que Rosas se negaría siempre a permitir. Hay que recordar que el gobierno porteño manejaba a discreción un monto de dinero muy importante que generaba la aduana y no llegaba a las provincias.

Pero la cosas comenzarían a cambiar para Rosas cuando se produjo el Pronunciamiento de Urquiza. Leiva apoyó al entrerriano de manera decidida y ayudó a organizar la reunión de gobernadores que firmó el Acuerdo de San Nicolás.

Fue elegido diputado a la Convención Nacional Constituyente por su provincia natal. Era la obra por la que había luchado toda su vida, y fue vicepresidente del cuerpo y miembro de la comisión redactora.

Desde 1854 fue diputado y luego senador nacional, defendiendo todas las iniciativas del presidente Urquiza.
Después de la batalla de Pavón y el posterior asesinato de Urquiza, Leiva se retiró de toda actividad política. Murió en Paraná en agosto de 1879.