“Medidas contundentes” llegarían como respuesta del campo al cierre de las exportaciones de carne

Tras la decisión del Gobierno nacional de suspender las exportaciones de carne por 30 días, medida que venía siendo anticipada, referentes del sector productivo y gremial reaccionaron con preocupación.

El presidente de la Sociedad Rural de Chajarí e integrante de la Mesa de Carnes, Héctor Reniero, dijo que hoy habrá una reunión a nivel nacional de la Mesa de Enlace, donde se analizará qué medidas se llevarán adelante.

“En Entre Ríos, desde FARER, estamos trabajando y la mayoría de los presidentes opinan que hay que tomar una medida contundente. No podemos salir con un paro de 48 horas. Se habla de no movilizar nada por 30 días. Lo estamos estudiando. También entendemos al productor, que tiene que sacar al animal gordo”, esgrimió.

Con respecto a la repercusión en la zona, Reniero apuntó: “(…) somos muy vendedores de terneros para invernada. Hay algo de gordo pero, obviamente, al no poder exportar la carne obvio que bajarán los valores de los animales en píe de invernada. La gente no saldrá a comprar. Cae el precio de la hacienda pero por el otro lado tenemos la suba del combustible, de la semilla, de los agroquímicos, así es muy difícil poder producir”.

Por otra parte, el dirigente entendió que “los precios (al consumidor final) no van a bajar. Vamos a perder mercado en el mundo. Si no exportamos entran otros países. Vamos a perder una cantidad de cabezas. La carne no es un problema del productor, porque el productor no es formador de precio. El tema es el bolsillo de la gente, no alcanza”, reflexionó.

Por su parte, Diego Etchegoyen, presidente de la Sociedad Rural de Federal, consideró que la medida “vuelve a impactar de la misma manera”, en referencia a lo sucedido en 2006 con el cierre de las exportaciones.

Diego Etchegoyen. Presidente Sociedad Rural de Federal.

“No solo que puede provocar una baja de precios sino que también le quita a la gente toda expectativa hacia delante. Así se perdieron en su momento más de 10 millones de cabezas cuando se hizo el cierre en 2006”, dijo. A modo de ejemplo, señaló que en Concordia “había una inversión de un frigorífico que exportaba a China. Se estaba reactivando el viejo frigorífico de Concordia, todo esto provoca menos trabajo para la gente. No es que el precio baje, sino que se termina la producción. El precio que tenemos en suba es por un problema inflacionario. Los problemas que no han resuelto ni los gobiernos anteriores. La inflación provoca la suba de precio y el desacople del salario atrasado”, justificó. Más allá de las medidas drásticas que puedan definir desde las entidades del campo, Etchegoyen entendió que “la sociedad entera tiene que estar alerta (…) Parece que buscan un solo enemigo para distraer y seguir haciendo todo este descalabro. Hay que hacer cosas drásticas y poco simpáticas seguramente sí, pero toda la sociedad debe reaccionar a tiempo”.