Cosa rica la tortilla. La que hoy vamos a proponer incluirá todos esos restitos de comida que le fueron quedando. No importa qué, por eso “que me importa tu pasado”.
Tome una cebolla y un par de dientes de ajo. Esto no puede faltar. Tal vez le quedó un poco de arroz, un poco de ensalada de papas, algo de zanahoria hervida, un trozo de zapallo hervido, un trozo de morrones…
Lo que no pueden faltar son los huevos. No le mezquine huevos si quiere que la tortilla sea eso, una tortilla, porque de lo contrario comerá un revuelto. La cantidad de huevos dependerá de lo que tenga y del tamaño de la sartén.
Así que va a empezar a trabajar.
Ponga en una sartén con un poco de aceite la cebolla cortada en rodajas finas y el ajo picado chiquito. Revuelva para que no se pegue y cuide que no se queme.
Mientras tanto pique el morrón del color que tenga y agregue. Mezcle bien. Si la cebolla comienza a tomar otro color baje la hornalla.
Después tome el resto de las cosas (lo que tenga, claro. Este es el “qué me importa tupasado”). Pique todo y agregue a la sartén.
Agregue sal si hace falta, un poco de pimienta, algunas hierbas aromática (las que a usted le guste) y mezcle todo muy bien en la sartén a fuego bajo.
A la par ponga los huevos en un recipiente y bátalos. Un pizca de pimienta en ellos.
Agregue a la sartén un poco de queso rallado, mezcle, y luego sume los huevos batidos. Mezcle y a cocinar la tortilla.
Cuide que no se pegue. Cuando esté lista de un lado, con una tapa grande de cacerola, dará vuelta la tortilla para que se cocine del otro lado.
Listo. Puede servir. Buen provecho.
